gongoli

MILPIES / GONGOLIS

Nombre vulgar: Milpiés
Familia: Julidae
Longitud: Entre 3 y 9 cm para las especies de climas temperados. Hasta 30 cm en las especies tropicales más grandes.
Longevidad: Entre 5 y 15 años, según la especie.
Distribución: Zonas templadas y tropicales, dependiendo de la especie.
Costumbres: Especie nocturna.
Alimentación: Herbívora (vegetales en descomposición)
Reproducción: Puesta hasta 700 huevos. Incubación poco más de 1 mes. En Glomeris spp 1 mes.
Depredadores: Arañas, aves, mamíferos y lagartos.


Los colores de los milpiés son el negro, el gris o el color ocre o café. En cambio, algunas especies de las regiones tropicales son de colores llamativos para advertir a los depredadores de que son animales peligrosos (por su toxicidad). El tamaño de los milpiés de las zonas de clima templado varia entre los 3 y los 9 cm. Sin embargo, hay milpiés extremadamente pequeños de pocos milímetros de largo. La especie de milpiés más grande del mundo es el milpiés gigante (Archispirostreptus gigas) con 30 cm de longitud. Este animal es originario del oeste de África, de clima tropical y subtropical. Los milpiés son animales que, como los ciempiés, les gusta la humedad y huyen de la luz. Por el día se esconden entre la hojarasca, debajo de piedras o entre la corteza de los árboles. Muchas especies de milpiés viven en las cuevas porque son lugares que cumplen muy bien estos requisitos. Aunque los milpiés prefieren la humedad, en los lugares secos también viven. Incluso existen especies que viven en los desiertos.

En cambio, no pueden vivir en las casas por este mismo motivo. En poco tiempo estos animales mueren cuando se refugian en las viviendas humanas. Estos animales no tienen una gran capacidad de regular sus reservas de agua corporales, por lo que los ambientes secos de las casas terminan por matarlos en menos de 1 día. Con la increíble fuerza con la que estan dotados estos pequeños animales pueden adentrarse a través de la tierra húmeda o la hojarasca. Los milpiés tienen respiración traqueal. Los milpiés no siempre tienen ojos, en caso afirmativo, son sencillos y están a los lados de la cabeza. Se agrupan dentro de la clase diplópodos. Su nombre se debe a que cada segmento de su cuerpo tiene 2 pares de patas, a diferencia de los ciempiés o quilópodos que sólo tienen un par de patas por segmento. Los milpiés son, como los ciempiés, miriápodo por lo que están divididos por una pequeña cabeza y un cuerpo alargado y segmentado de sección redondeada como de gusano. El cuerpo del milpiés, además, está endurecido por sales minerales de calcio, como los crustáceos. Existen más de 8.000 especies de milpiés.

Los milpiés se enrollan para protegerse de los depredadores puesto que así dificultan que se los coman. Según la especie, se enrollan de una forma u otra. Se pueden enrollar en espiral (los júlidos) o en forma de bola (los gloméridos), lo que les puede confundir a los últimos con la cochinilla de la humedad. Otro sistema defensivo es la secreción de sustancias de olor nauseabundo y sabor desagradable de tipo alcaloide o compuesto por ácido cianhídrico, según la especie. Aunque no tienen sistema de inoculación del veneno, las grandes especies tropicales pueden causar muchos problemas en el ser humano y los animales domésticos cuando entran en contacto con ellos, tales como la ceguera. Sin embargo, la mala fama la tienen como animales herbívoros. Son considerados plaga de los jardines porque, a veces, se alimentan de plantas vivas (de raíces, bulbos y semillas), como cereales y hortalizas. Algunos daños causados por milpiés son atribuidos de forma errónea a babosas.

En los milpiés se dan fenómenos de migración asociados a las lluvias, en las épocas de reproducción o cuando existe superpoblación de estos animales que pueden causar molestias para el ser humano porque pueden llegar a invadir literalmente sus casas. Ciertas especies de milpiés no son vegetarianas y su dieta se basa en insectos y pequeños invertebrados. La reproducción se da entre primavera y verano. Estos animales tienen reproducción de tipo ovípara y construyen nidos con tal fin. La vida larvaria de los ciempiís, según la especie, dura entre 6 meses y 1 año. Como adaptación a la reproducción, la relación entre machos y hembras de milpés está muy desequilibrada a favor de las hembras.

A diferencia de los ciempiés, los milpiés se pueden criar en grupo, siempre que sean de la misma especie. La manipulación de estos animales debe hacerse evitando el contacto con los ojos, boca y otras partes sensibles para evitar irritaciones. Los milpiés cada vez que crecen añaden un nuevo segmento, esto no sucede en la mayoría de animales que termina su desarrollo una vez pasada el desarrollo embrionario. Esto significa que el número final de anillos en los milpiés no se alcanza hasta pasada la vida larvaria. Por ejemplo, los gloméridos (una familia de milpiés) tienen 8 segmentos cuando acaban de nacer y 12 cuando llegan al estado adulto. Algunas especies incluso continúan creciendo después de llegar al estado adulto. Los milpiés van adquiriendo un nuevo segmento después de cada muda. Las mudas son necesarias en los ciempiés y otros miriápodos, así como en otros artrópodos porque tienen un exoesqueleto duro constituido por quitina (y, en el caso de los milpiés, endurecido por sales de calcio). Cuando muda, el animal deja de comer.